CODEX Musica Contemporánea - Pablo Díaz Marenghi

$240,00
Calculá el costo de tu envío:

"CODEX. Música Contemporánea" de Pablo Díaz Marenghi incluye perfiles de músicos contemporáneos, retratados por más de de veinte artistas e historietistas. Un libro que es también testimonio de una época, una guía para quienes quieren poner la oreja en nuevos sonidos o un lugar de encuentro para quienes ya conocen a muchos de estos juglares contemporáneos: Palo Pandolfo, Atrás hay truenos, Acorazado Potemkin, Adrián Paoletti, Carca, Nekro, Shaman Herrera, Proyecto Gomez Casa, Señorita Carolina, Daniel Melero, Gabo Ferro, Loli Molina, Pablo Krantz, Paula Maffia, Mi amigo invencible, Maxi Prietto, Valle de Muñecas, Rosario Bléfari, Fútbol, Lucy Patané, Pablo Dacal, 107 Faunos y Santiago Motorizado. Entre los y las ilustradores están: Pablo Vigo, Chelo Candia, Max Pérez Fallik, Matías San Juan, CJ Camba, Diego Parpaglione, Ene, Fran Fantino, Kundo Krunch, Gonzalo Ruggieri, Muriel Frega, Lucila Adano, Paula Sosa Holt, Julia Rodriguez, Hurón, Erica Villar, Isidoro Reta, El Waibe, Diego Rey y Lea Caballero.

El libro también incluye un dossier dedicado a periodistas que cubren la escena: Juan Manuel Strassburguer, Hernán Panessi, Facundo Gari, Nahuel Ugazio, Walter Lezcano, Eduardo Fabregat, Julia González, Joel Vargas y Miguel Grinberg.

--

PRÓLOGO
por Roque Casciero

Un par de meses antes de la aparición de Códex, el diario chileno La Tercera publicó un informe acerca de una supuesta crisis del rock argentino. El argumento estaba basado en una falacia: comparaba épocas diferentes del género y la cultura que lo rodea de este lado de la cordillera, pero omitía marcar lo que sucede en el resto del mundo. Sí, los artistas argentinos ya no salen a la conquista del público latinoamericano con la solidez que lo hicieran Soda Stereo y Los Fabulosos Cadillacs, pero, ¿cuántas bandas aparecieron desde Napster hasta el presente que logren la masividad que en los ’80 conseguían The Police o U2? Lo que cambió a escala global son las formas de acceso (y “consumo”, vaya palabreja) a la música. La “democratización” que propone disponer de artefactos más o menos accesibles que puedan cargar cientos de canciones, acentuada en los últimos años por los servicios de streaming y su supuesta “discoteca total”, generaron una dispersión de los intereses, antes más fáciles de manipular desde la radio o MTV. Las compañías multinacionales se desorientaron ante un panorama en el que ya no tenían la campana para hacer babear a los perros cual Pavlov, mientras que artistas que no podían acceder a los medios lograban darse a conocer a escalas moderadas gracias a la comunicación online.
Obviamente, desconocer el impacto que tuvo Cromañón en el rock argentino también sería apoyarse en una falacia. Además de la tragedia de las muertes -lo más lamentable, claro-, la consecuencia de cierres y clausuras de los lugares donde tocaban las bandas generó la imposibilidad de desarrollarse sobre los escenarios en poco tiempo, como sí sucedía antaño. Pese a ese panorama adverso, una nueva escena que ya bullía debajo de la superficie homogénea empezó a encontrar los resquicios para dar a conocer sus ideas, sus vivencias, su musicalidad. A las bandas y los solistas “emergentes” no los unía una cuestión generacional -aunque sí a muchos de ellos-, sino la cotidianidad de los cruces en los ámbitos en los que podían encontrarse con el público.
La evolución de eso hasta el presente está reflejada en las páginas de Códex, aunque afortunadamente sus páginas no son suficientes para mostrar la totalidad de lo que sucede en la escena. Tampoco parece ser la intención de Pablo Díaz Marenghi abarcarlo todo, sino plantar un testimonio del valor y la trascendencia de artistas que tienen algo para decir en un momento especial de la historia del rock argentino. En la suma de particularidades descriptas en estos perfiles tal vez sea posible hallar los motivos por los cuales cientos de jóvenes todavía encuentran en esta música motivaciones, pequeñas iluminaciones y el campo ideal para la catarsis. De lo individual a lo colectivo.
Códex, entonces, es el registro de una escena de parte de alguien que la transita y que reconoce también a sus pares, a los que intentan hacerla crecer sin intereses ocultos. El libro, en sí, también es una excusa para que se hable de los músicos sobre los que escribió Pablo, un nuevo disparador de inquietudes para algún lector casual o el inicio de un debate con quienes son público habitual de estos artistas. Especialmente en tiempos de velocidad virtual, un poco de ruido con olor a tinta no viene nada mal.

--

Pablo Diaz Marenghi (1991) es periodista y docente. Colaboró en el suplemento Ni a Palos, del diario Tiempo Argentino, en la revista de narrativa Maten al Mensajero y en DiarioZ. Escribe en el portal ArteZeta y en las revistas Rock en On y Ultrabrit. "CODEX Música Contemporánea" es su primer libro. Edita Maten al Mensajero

 

 

Redes Sociales

Newsletter

Medios de pago